Antecedentes del proyecto
En los últimos años, Emcali, la empresa de servicios públicos de Cali, ha emprendido una ambiciosa modernización de su red de alumbrado público. Entre 2024 y 2025, la empresa logró sustituir aproximadamente el 30 % de las luminarias tradicionales por unidades con tecnología LED, con el fin de mejorar la eficiencia energética, reducir el consumo eléctrico y incrementar la calidad de la iluminación en vías principales, parques y zonas periféricas. La inversión inicial supera los mil millones de pesos y fue financiada mediante recursos propios y cofinanciación del Ministerio de Minas y Energía, según los documentos de licitación.
La transición hacia la iluminación LED no solo implica el cambio de equipamiento, sino también la integración de sistemas de control remoto y telemetría que permiten monitorear el consumo y detectar fallas en tiempo real. Este avance ha sido citado como un ejemplo de cómo las ciudades pueden alinear su infraestructura con los objetivos de descarbonización del Acuerdo de París.
Modificaciones al cronograma
La adquisición de los nuevos equipos de iluminación se realiza a través de un proceso licitatorio cuyo cronograma ha sido modificado en varias ocasiones. Inicialmente, la fecha de corte para la presentación de ofertas estaba fijada para mediados de 2025, pero la gerencia general de Emcali, encabezada por Roger Mina, extendió el plazo hasta finales del mismo año. La empresa argumenta que estos cambios son necesarios para permitir una evaluación más detallada de los perfiles técnicos y para garantizar la compatibilidad con la infraestructura de telemetría existente.
Sin embargo, la repetida modificación del cronograma ha provocado inquietud entre órganos de control y organizaciones de la sociedad civil. Críticos argumentan que las sucesivas ampliaciones podrían dilatar la ejecución del proyecto y afectar la seguridad vial en sectores donde la iluminación actual se encuentra en estado crítico. Además, se cuestiona si los ajustes responden a razones técnicas legítimas o a intereses de determinados consorcios.
Reacciones políticas y sociales
El concejal Roberto Ortiz ha expresado su rechazo a lo que denomina perfiles técnicos selectivos, afirmando que las especificaciones incluidas en los pliegos parecen adaptarse a capacidades de específicas empresas, lo que podría limitar la competencia y generar sobreprecios. Ortiz ha solicitado que se publique de manera detallada la justificación de cada modificación y que se realice una auditoría independiente para garantizar la transparencia del proceso.
Por su parte, la gerencia de Emcali ha indicado que los cambios buscan garantizar la compatibilidad con el sistema de telemetría ya instalado y que no existen irregularidades. No obstante, la falta de claridad en la documentación ha provocado que grupos de la sociedad civil y la fiscalía general de la Nación hayan abierto investigaciones preliminares sobre posibles irregularidades en la contratación.
Consecuencias y perspectivas
De concretarse la licitación según los nuevos parámetros, la ciudad podría contar con una red de alumbrado más eficiente, lo que se traduciría en menores costos de operación, una reducción del consumo eléctrico y una menor huella de carbono. Además, la implementación de luminarias LED de última generación podría mejorar la visibilidad en vías de alta circulación, incrementando la seguridad peatonal y vial.
No obstante, las demoras y la polémica generan incertidumbre sobre la ejecución del proyecto, que podría afectar la seguridad vial en zonas donde la iluminación actual se encuentra en estado crítico. Expertos en contratación estatal recomiendan que se establezcan mecanismos de control, que se garantice la publicidad de los criterios de evaluación y que se realice un seguimiento independiente para evitar posibles desafíos legales y asegurar que los recursos públicos se utilicen de manera óptima.












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