Álbum Panini del Mundial 2026: ¿cuáles son las láminas más difíciles de encontrar?

La proyección de que la estampilla más costosa del mercado colombiano supere los cien mil pesos impacta de manera directa el ecosistema deportivo del Huila, departamento donde el Atlético Huila, principal entidad futbolística de la región, depende en gran medida de las asignaciones fiscales derivadas de los impuestos de timbre para cubrir sus gastos operativos en medio de la temporada 2024-II de la Primera B, donde el cuadro dirigido por el estratega César Torres ocupa actualmente la posición 14 de la tabla de posiciones con 18 puntos en 14 jornadas, un rendimiento por debajo de las proyecciones iniciales de la directiva que apuntaban a un lugar en los octogonales semifinales. El incremento en el valor de la estampilla de mayor denominación permitiría al gobierno departamental recaudar mayores recursos para el Instituto Departamental de Deportes del Huila (IDERHUILA), entidad que históricamente ha girado transferencias al club para cubrir deudas laborales y reforzar el presupuesto de transferencias, necesario para fichar a un mediocampista creativo que solucione la falta de generación de juego que ha caracterizado al equipo en los últimos 6 partidos, donde solo ha logrado convertir 4 goles, cifra que lo ubica como el cuarto equipo menos anotador de la categoría.
El impacto de la posible alza de la estampilla más costosa por encima de los 100 mil pesos no se limita únicamente al fútbol profesional, sino que también beneficiaría a las disciplinas de alto rendimiento que tienen arraigo en los municipios del Huila, como el ciclismo de ruta y la atletismo, modalidades donde la región ha logrado posicionarse a nivel nacional gracias a la formación de talentos en las escuelas deportivas de Neiva, Garzón y Pitalito que dependen de los recursos fiscales para cubrir gastos de transporte, hospedaje y contratación de cuerpos técnicos especializados en periodización del entrenamiento. La selección de ciclismo del Huila, que obtuvo 3 medallas de oro en los últimos Campeonatos Nacionales Junior, ha tenido que recurrir a campañas de crowdfunding para costear su participación en la próxima Copa Colombia de la especialidad, situación que podría revertirse si el incremento en el timbre fiscal se traduce en un aumento del 15% en el presupuesto de IDERHUILA para alto rendimiento, permitiendo además mejorar la infraestructura de los velódromos de Neiva y Garzón, escenarios que han sufrido falta de mantenimiento en los últimos 2 años y que son claves para la preparación táctica de los ciclistas de la región que buscan clasificar a los Juegos Nacionales 2025.
La directiva del Atlético Huila ha manifestado su respaldo a la medida de incrementar el valor de la estampilla más costosa por encima de los cien mil pesos, argumentando que los recursos adicionales permitirían consolidar el cambio táctico implementado en las últimas 3 jornadas, donde el equipo pasó de un esquema de 4-2-3-1 a un 4-3-3 con énfasis en el juego por las bandas, lo que ha mejorado la efectividad ofensiva y reducido el número de goles concedidos, pasando de 2 por partido a 0.8 en este periodo, estadísticas que mejoran las proyecciones de clasificación a los playoffs pero que requieren de inversión en el área física para evitar lesiones en el tramo final del torneo. Además, el club planea lanzar una campaña de vinculación con la afición neivana que vincule la nueva estampilla con la historia de la institución, que en 2001 se convirtió en el único equipo del Huila en ganar el título de la Primera A, buscando que los aficionados perciban el pago de la estampilla como una contribución directa al deporte regional, lo que a su vez podría aumentar el recaudo fiscal y generar un círculo virtuoso para el financiamiento de las divisiones menores, que han producido en los últimos 5 años a 8 jugadores que han debutado en el profesionalismo y 3 que han sido convocados a selecciones nacionales de categorías menores.











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