Golpe al robo de agua: operativos contra conexiones ilegales en el Atlántico rescatan el suministro de 40.000 personas
En un esfuerzo conjunto por garantizar la normalización del servicio de acueducto, las autoridades han desplegado operativos contundentes en los municipios de Polonuevo y Sabanagrande. El objetivo principal es frenar el robo descarado de agua que venía afectando a miles de familias en esta zona del departamento del Atlántico.
La problemática: un robo masivo que deja sin gota a los hogares
Según los reportes de las autoridades y la empresa prestadora del servicio, el hurto diario alcanzaba una cifra alarmante de 1.500 metros cúbicos de agua. Esta práctica ilegal no solo representa un daño patrimonial, sino que ha generado una crisis en la presión y disponibilidad del líquido vital para cerca de 40.000 habitantes de la región, quienes han sufrido constantes interrupciones y deficiencias en el servicio.
Los operativos, que se han extendido por diversos sectores estratégicos de ambos municipios, se enfocaron en la detección y eliminación de conexiones fraudulentas instaladas sobre las redes principales. Estas intervenciones buscan recuperar la continuidad del suministro y asegurar que el agua llegue legalmente a los hogares que pagan sus facturas y dependen del servicio básico.
¿Qué sigue para los responsables?
Las autoridades han sido enfáticas en señalar que este tipo de acciones ilegales serán perseguidas con todo el peso de la ley. Además de las sanciones administrativas y económicas correspondientes, se ha iniciado un proceso de vigilancia constante para evitar que las conexiones sean reinstaladas de manera clandestina.
«El agua es un recurso finito y el robo de la misma afecta directamente la calidad de vida de nuestros vecinos», destacaron voceros de la entidad, quienes hicieron un llamado a la comunidad para que denuncie cualquier manipulación de las redes de acueducto. La meta de estos operativos es clara: estabilizar el sistema y garantizar que el suministro alcance los estándares técnicos necesarios para cubrir la demanda total de la población en Polonuevo y Sabanagrande.
Con estas acciones, se espera que en los próximos días la presión del agua se normalice en los barrios afectados, devolviéndole la tranquilidad a los usuarios que se habían visto gravemente perjudicados por esta modalidad de hurto.












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