Más de 200 familias se desplazan en Cumbitara, Nariño por enfrentamientos armados: persiste la tensión por control territorial

Crisis humanitaria en Cumbitara: el desplazamiento forzado no da tregua en el departamento
La tranquilidad en el municipio de Cumbitara, Nariño, se ha visto fracturada nuevamente. Desde el pasado 23 de marzo, la población civil se ha visto obligada a abandonar sus hogares debido a la intensidad de los combates registrados en la zona entre grupos armados ilegales que se disputan el control territorial.
Una situación que mantiene en vilo a la comunidad
Según los reportes de las autoridades locales y las diversas alertas tempranas emitidas por los organismos de control, la situación de orden público ha escalado peligrosamente. Familias campesinas, que han quedado en medio del fuego cruzado, han tenido que emprender un camino incierto hacia el casco urbano del municipio o hacia veredas vecinas, buscando salvaguardar su integridad ante el temor de quedar atrapadas en las hostilidades.
“La situación es crítica. No podemos permitir que el miedo se convierta en la constante de nuestros habitantes”, señalaron fuentes locales, quienes hacen un llamado urgente al Gobierno Nacional y a los organismos internacionales para que intervengan de manera inmediata en esta zona del suroccidente colombiano.
¿Qué está pasando en el territorio?
El conflicto en esta región del país ha sido cíclico y, a pesar de las advertencias constantes, las comunidades siguen pagando el precio más alto de la confrontación. Los combates, que se han concentrado en zonas estratégicas para el control de rutas ilegales, han generado un desplazamiento forzado masivo que las instituciones locales luchan por atender con recursos limitados.
Puntos clave de la emergencia:
- Fecha de inicio: Los desplazamientos se reportan oficialmente desde el 23 de marzo.
- Causa: Enfrentamientos armados entre grupos ilegales que operan en la región.
- Población afectada: Familias campesinas que han tenido que abandonar sus tierras y cultivos de manera repentina.
Desde nuestro portal continuaremos atentos al desarrollo de esta delicada situación en Nariño, esperando que se garanticen los derechos humanos de los cumbitareños y que cesen las acciones violentas que, una vez más, marcan la cotidianidad de nuestros territorios.



